Primero voy a decir que hubo un tiempo en el que mi cabeza tenía una ligera tendencia a engordar las ganas de no volver a reflexionar sobre lo que ahora me lleva a esto. Me tenia harta pero no podía ignorar mi verdadera esencia, eso que cada día aparece en cada pensamiento, en una lágrima en el contexto más ridículo, en ese sentir de la caricia, en el remordimiento.
Otra vez esta la eterna lucha del alma contra un sin fin de catástrofes en el inconsciente que quiere salir a destruir con tanta indiferencia disfrazada de un accidente de mi propio ser, mi propio error. Perdí el control que un día pude tener, pero ahora sé como volver a ella.
Un día estoy entregada en medio de una ciudad fantasma a esperar lo inevitable y al otro simplemente cierro los ojos y la realidad fue solo el primer bostezo del amanecer.
viernes, 2 de octubre de 2015
):(
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)
No hay comentarios.:
Publicar un comentario